La seguridad pública es uno de los temas que más preocupa a los ciudadanos de Baja California. La entidad, particularmente el municipio de Tijuana, ha enfrentado en años recientes niveles elevados de violencia relacionada con el crimen organizado, lo que ha impactado negativamente en la calidad de vida de la población. Las estrategias de seguridad implementadas por el gobierno estatal han combinado acciones de inteligencia, operativos conjuntos con las fuerzas federales y programas de prevención social. La coordinación entre los diferentes niveles de gobierno y las corporaciones policiales es fundamental para el éxito de cualquier estrategia. El fortalecimiento de las corporaciones policiales municipales y estatales es una prioridad para mejorar las condiciones de seguridad en Baja California. La profesionalización de los elementos policiales, la mejora de sus condiciones salariales y laborales son elementos indispensables. La prevención del delito y la atención a los factores sociales que contribuyen a la violencia son componentes esenciales de cualquier estrategia de seguridad integral. Los programas de atención a jóvenes en situación de riesgo y el fomento de actividades deportivas y culturales son inversiones que contribuyen a reducir la violencia. La participación ciudadana en la construcción de la seguridad es un elemento que ha ganado reconocimiento en los últimos años. Los comités de vigilancia vecinal y las plataformas de denuncia ciudadana son herramientas que fortalecen la relación entre la ciudadanía y las instituciones de seguridad.